sábado, 8 de abril de 2017

LO QUE NOS CORRESPONDE HACER (Un mensaje para Venezuela)



Durante la segunda guerra mundial se vivió una de las más devastadoras evidencias del grado de crueldad del ser humano, el Holocausto. Millones de personas fueron recluidas en campos de concentración con el único fin de explotarlos al máximo para luego sistemática y metódicamente asesinarlos, hasta que no quedara uno solo que recordara el judaísmo; afortunadamente los hechos históricos se dieron de tal forma que el 6 de junio de 1944 se dio inicio a una de las operaciones militares de mayor magnitud en la historia mundial, también conocido como el día D, la invasión de Normandía. Ese día el Ejercito de los Aliados dio inicio al fin de la Segunda Guerra Mundial. A partir de ese momento se comenzó el proceso de liberación de los judíos de los campos de concentración.

Pero pensemos por un momento cuales eran las expectativas de un judío en un campo de concentración , donde diariamente se aniquilaban por centenas; donde al azar, la persona que tenían al lado, al siguiente día desfilaba a la cámara de gas; donde al parecer lo único que podía diferenciar a una persona de otra, además del número grabado en su piel era el día y la forma en que le tocaría morir; muchos, presos del abandono y la depresión se suicidaban o corrían a la cerca de alambre sabiendo que lo que les esperaba era un disparo mortal; sin embargo no todos sucumbieron a ese sentir, muchos decidieron interpretar la situación como algo que eventualmente terminaría y decidieron sobrevivir, haciendo cosas que quizá en otro momento de su vida no hubiesen hecho, pero con el firme propósito de vivir, sacando del lugar más remoto de su corazón el ápice de fe que los ayudaría a vivir, y quizá como lo menciona el doctor Víctor Frank en su libro “el hombre en busca de sentido ” sacaron de sus recuerdos familiares o de sus proyectos por terminar, el establecimiento  de un  propósito de vida. Pero para eso tenían que hacer algo, y ese algo era hacer lo que les correspondía hacer, ni más ni menos, ellos no tuvieron nada que ver con la planificación o con el desarrollo de los eventos posteriores al día D, sin embargo fue eso lo que hizo realidad que lograran sobrevivir y completar el propósito de vida que cada uno se había planteado.


Hoy en día en Nuestra Venezuela nos sucede cotidianamente que nos encontramos con la pregunta, ¿Qué estoy haciendo para que la situación cambie? ¿Será que tengo que irme del país?, ¿Por qué la gente no hace nada? Y resulta que en ocasiones nos deprimimos, y culpamos a otros por hacer o por no hacer, sin ocuparnos de lo que deberíamos estar haciendo. ¿Y qué es eso? ¿Qué deberíamos de estar haciendo? No todos podemos salir a la calle y tirar piedras, no todos podemos dirigir y planificar una propuesta, no todos podemos organizar y dirigir una MARCHA…..sin embargo eso no significa que no estemos haciendo nada, siempre que estemos cumpliendo con lo que nos corresponde hacer, nos corresponde ser ciudadanos útiles, y saber que cada uno tiene sus funciones definidas desde el núcleo familiar, nos corresponde ser buenos hijos, buenos hermanos, buenos padres, buenos vecinos, y en la comunidad nos corresponde ser buenos ingenieros, buenos comerciantes, buenos policías.

No es tema del juego de niños, el bando de los buenos (los vestidos de blanco) y el bando de los malos (los vestidos de negro), el tema es de hacer lo mínimo indispensable para cumplir el papel que asumimos en la vida; si esto se cumpliera  así desde la jerarquía más alta de los gobernantes,  para empezar, no se  hubiese llegado a esta crítica situación, pues ellos se encargarían de hacer lo que dice el manual del gobernante,  la Constitución: garantizar seguridad, salud y educación; nadie pretende más, solo que se haga lo mínimo indispensable, pero no nos toca gobernar, nos toca ser ciudadanos, nos toca ejercer el derecho al voto, nos toca cumplir las leyes, nos toca ser ejemplo para nuestros hijos , nos toca salirnos del centro del universo y darnos cuenta que efectivamente este no gira a nuestro alrededor, que somos una parte que permite la armonía del conjunto, que debemos tener una función social, que nuestras acciones persigan el bien colectivo,  pero para eso se requiere que hagamos lo que nos corresponde hacer.

Si no somos parte del grupo de libertadores, de paladines, pues quizá seamos parte del grupo de constructores, o de sanadores...pero hoy....hoy tenemos que hacer nada más y nada menos, lo que   nos corresponde hacer.




Homero López


Hlopezasesores.blogspot.com


4 comentarios:

  1. Buen mensaje con un analisis importante de la aparticipación que debemos tener todos los venezolanos que no se alinean al sistema dictadorial venezolano

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  2. A todos nos toca participar de una u otra forma, lo importante es hacerlo en el momento adecuado, gracias por tu comentario

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  3. excelente post sobre las acciones indiviuales que a cada uno nos corresponde hacer

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  4. excelente post sobre las acciones indiviuales que a cada uno nos corresponde hacer

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