Fueron muchas las veces que esta pregunta salía a la palestra en los
viajes vacacionales de la familia, Papa al volante y Mama de copiloto, mis
hermanos y yo en el asiento trasero, ansiosos de llegar al destino, y sin idea
clara del tiempo de viaje , y la pregunta salía a flote cada media hora por lo
menos, la labor de Mamá era de responder, ya falta poco, duerme un rato, comete
un sándwich, hasta que llegábamos a nuestro ansiado destino; hoy día después de
18 años nos seguimos preguntando ¿Cuánto falta? la respuesta no viene de
alguien en particular, viene de un conjunto de circunstancias que nos podrían
hacer pensar que el cambio se aproxima, han sido muchos los eventos que nos han
llevado a pensar que el cambio estaba cerca, y nada, más bien parecía que en
lugar de avanzar hubiésemos retrocedido ,
pensando para nosotros, “Otro fracaso más”, víctimas de la desesperanza nos
encargábamos de contagiar nuestro pesimismo, hasta que algo o alguien nos
recordaba que este no era el país que deseamos para nosotros ni para nuestros
hijos y nuevamente emprendíamos el
camino, con ánimos renovados para seguir en la lucha, pero la verdad es que
desde que empezamos a luchar no ha habido ningún fracaso, sencillamente ha
habido resultados diferentes a los buscados, ya lo leía en un blog
recientemente “Piensa y actúa como si fuera imposible fracasar, al final todo
va a salir bien, y si no sale bien, es que aún no es el final” y sin querer
queriendo así lo hemos hecho, ha sido la misma lucha desde que comenzamos, lo
único que ha cambiado es nuestra determinación , ahora más que nunca estamos
convencidos que no podemos fracasar, que ha llegado el momento de hacer que
nuestro espíritu prevalezca ante las adversidades, que tenemos que hacer valer
la letra del himno Nacional “Gloria al Bravo Pueblo ”, ha llegado el momento, quizá todavía veamos algunos resultados
diferentes, pero ya hemos decidido a no retroceder, y si bien es cierto que el
enemigo luchara como el Samurái que
lucha su última batalla, pues lo
único que le queda por perder es su vida, también es cierto que contamos con la
misma determinación, con la diferencia que nuestra lucha se acompaña de esperanza y
crecimiento de un país entero, no por mantener el poder y el estatus de unos cuantos,
ya ha pasado la etapa en que Venezuela necesitaba de las botas y el sable para ser gobernado, y citando a Uslar Pietri
en su libro Oficio de Difuntos, “Un día
el país se va a cansar de estos bellacos y tendrá que buscar la única reserva
moral que le queda” y esa reserva moral está bien distribuida en la inmensa
mayoría que no estamos dispuestos a
aceptar otro resultado diferente que el de la Venezuela que queremos. Y la
pegunta sale nuevamente “Cuanto falta”, y la respuesta será, el tiempo que sea necesario, ni más ni menos,
y el final será el principio, y nuestro país renacerá.
Homero López
Hlopezasesores.blogspot.com








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