¿Cuando empezamos a preocuparnos por la jubilación? o a considerarla
como un hecho que a medida que transcurre el tiempo se acerca más y más. Generalmente este pensamiento se hará más
frecuente a medida que nos acerquemos más a los 65 años, y normalmente será un pensamiento
que nos dé la sensación de libertad, pues en teoría a los 65 años ya estaremos libres de responsabilidades y con todo el
tiempo disponible para hacer lo que uno ha dejado de hacer, por “NO TENER
TIEMPO PARA HACERLO”, lo que es cierto es, que esa etapa de jubilación se
convierte en una especie de oasis al que uno eventualmente llegara después de
una vida de sacrificios, para finalmente poder vivir la vida con júbilo. La
realidad es que esa etapa de “júbilo” comúnmente comienza con un duro shock al
despertar con una nueva realidad, nuestra agenda ha cambiado totalmente, ya no
tenemos por qué levantarnos temprano, ya no tenemos una agenda en función de
las responsabilidades laborales, y las actividades que añorábamos hacer en determinado
momento ahora ya no cumplen las expectativas, eso considerando que se haya
hecho una previsión financiera que nos permita olvidarnos del factor económico,
en otras palabras nuestro propósito de vida se ha perdido en una neblina muy
espesa.
Homero López
Pero, ¿qué fue lo que hicimos mal para llegar a ese resultado?
Quizá el vivir la vida con júbilo también requiera de experiencia
previa como cualquier actividad que se pretenda hacer con eficiencia. Y la
pregunta sería ¿Tenemos que esperar a cumplir 65 años para comenzar a
vivir con júbilo?
¿Porque necesitamos sentirnos libres de las responsabilidades
adquiridas para poder ser “libres”? Si revisamos aquellas responsabilidades de
las cuales nos queremos desprender, para
hacer lo que queremos, podemos
resumirlas a mi juicio los siguientes
aspectos.
La responsabilidad del hogar; los gastos de mantenimiento de la
familia, alquiler, hipoteca, alimentos, educación, entretenimiento; Pero, ¿acaso
no fue mi decisión el formar una familia y convertirme en la cabeza del hogar?
Mi empleo no me satisface; y la pregunta se repite; ¿Acaso no fue mi
decisión aceptar ese empleo o actividad económica y las condiciones de la
misma? ¿Porque va a ser un peso el asumir las consecuencias de mis decisiones?
Quizá cuando aceptamos esas “condiciones” en nuestra vida pensamos
que iban a ser diferentes, más agradables, más placenteras, más fáciles, no que
nos sacarían canas y nos harían más viejos y amargados, quizá eso sucede porque
en algunos momentos olvidamos nuestra posición en esta vida, es decir en ocasiones
pensamos que todo lo que sucede a nuestro alrededor sucede por y para nosotros,
y al convencernos de esta ilusión nos veremos defraudados eternamente, pues
siempre estaríamos esperando que las personas actuaran en función de lo que
queremos o necesitamos, incluso que el sol brillara cuando así lo deseáramos,
pero nada de esto sucede así, y la
realidad es que somos solo una pequeña parte de este universo , y como parte de
este, tenemos que funcionar en armonía para hacer que el conjunto trabaje como
reloj suizo.
Al asumir esta posición, las “Cargas” dejaran de ser un peso que nos
ahoga y pasaran a ser una manifestación de nuestra verdadera misión en la vida,
ser personas útiles, personas de bien, ahora, si después de esta consideración
todavía encontramos situaciones en nuestra vida que nos siguen asfixiando,
pues es el momento de tomar una decisión, ¿Es el empleo lo que te desagrada?
¿Es tu matrimonio lo que te tortura? ¿Es tu estilo de vida lo que te deprime?,
pues es el momento de hacer cambios, no tenemos que esperar a los 65 años para
que esos cambios se presenten por si solos, NECESITAMOS TOMAR CONTROL DE
NUESTRA VIDA, DE MANERA INMEDIATA.
La recomendación es que esos cambios se hagan en función de orientar
nuestras actividades y nuestras relaciones de acuerdo a la la persona que
queremos ser, dejar de lado lo que deseamos tener y hacer, y enfocarnos en SER, con esto en la mira será
más fácil hacer las actividades
cotidianas de nuestra vida, pues tendríamos un empleo o actividad económica que
además de generarnos ingresos nos proporcionaría satisfacción personal, y lo
mismo con las relaciones, pues al ser una persona dispuesta a ser útil ,
nuestras relaciones se tornaran más armoniosas.
Obrando así, podemos adquirir
la experiencia necesaria para la etapa de jubilación, ya sería un hábito para nosotros el vivir plenamente desde
muy temprana edad, ya no estaremos esperando el momento para desprendernos de
cargas no deseadas, aprenderemos a vivir intensamente cada momento
de nuestras vidas sabiendo agradecer por cada persona que conozcamos y
cada segundo vivido, y al final, llegar a la edad de retiro, con la experticia de poder vivir la última
etapa de nuestra vida felizmente, viviendo como jubilado antes de cumplir la
edad de retiro, dejando huella y un buen ejemplo a seguir.
“El problema de nuestra época consiste en que sus hombres no
quieren ser útiles sino importantes”
Winston
Churchill









0 comentarios:
Publicar un comentario