miércoles, 3 de mayo de 2017

¿JUBILARSE O VIVIR COMO JUBILADO?


¿Cuando empezamos a preocuparnos por la jubilación? o a considerarla como un hecho que a medida que transcurre el tiempo se acerca más y más.  Generalmente este pensamiento se hará más frecuente a medida que nos acerquemos más a los 65 años, y normalmente será un pensamiento que nos dé la sensación de libertad, pues en teoría a los 65 años ya estaremos  libres de responsabilidades y con todo el tiempo disponible para hacer lo que uno ha dejado de hacer, por “NO TENER TIEMPO PARA HACERLO”, lo que es cierto es, que esa etapa de jubilación se convierte en una especie de oasis al que uno eventualmente llegara después de una vida de sacrificios, para finalmente poder vivir la vida con júbilo. La realidad es que esa etapa de “júbilo” comúnmente comienza con un duro shock al despertar con una nueva realidad, nuestra agenda ha cambiado totalmente, ya no tenemos por qué levantarnos temprano, ya no tenemos una agenda en función de las responsabilidades laborales, y las actividades que añorábamos hacer en determinado momento ahora ya no cumplen las expectativas, eso considerando que se haya hecho una previsión financiera que nos permita olvidarnos del factor económico, en otras palabras nuestro propósito de vida se ha perdido en una neblina muy espesa.


Pero, ¿qué fue lo que hicimos mal para llegar a ese resultado?



Quizá el vivir la vida con júbilo también requiera de experiencia previa como cualquier actividad que se pretenda hacer con eficiencia. Y la pregunta sería ¿Tenemos que esperar a cumplir 65 años para comenzar a vivir  con júbilo?

¿Porque necesitamos sentirnos libres de las responsabilidades adquiridas para poder ser “libres”? Si revisamos aquellas responsabilidades de las cuales nos queremos desprender,  para hacer lo que queremos,  podemos resumirlas a mi juicio  los siguientes aspectos.

La responsabilidad del hogar; los gastos de mantenimiento de la familia, alquiler, hipoteca, alimentos, educación, entretenimiento; Pero, ¿acaso no fue mi decisión el formar una familia y convertirme en la cabeza del hogar?

Mi empleo no me satisface; y la pregunta se repite; ¿Acaso no fue mi decisión aceptar ese empleo o actividad económica y las condiciones de la misma? ¿Porque va a ser un peso el asumir las consecuencias de mis decisiones?

Quizá cuando aceptamos esas “condiciones” en nuestra vida pensamos que iban a ser diferentes, más agradables, más placenteras, más fáciles, no que nos sacarían canas y nos harían más viejos y amargados, quizá eso sucede porque en algunos momentos olvidamos nuestra posición en esta vida, es decir en ocasiones pensamos que todo lo que sucede a nuestro alrededor sucede por y para nosotros, y al convencernos de esta ilusión nos veremos defraudados eternamente, pues siempre estaríamos esperando que las personas actuaran en función de lo que queremos o necesitamos, incluso que el sol brillara cuando así lo deseáramos, pero nada de esto sucede así, y  la realidad es que somos solo una pequeña parte de este universo , y como parte de este, tenemos que funcionar en armonía para hacer que el conjunto trabaje como reloj suizo.

Al asumir esta posición, las “Cargas” dejaran de ser un peso que nos ahoga y pasaran a ser una manifestación de nuestra verdadera misión en la vida, ser personas útiles, personas de bien, ahora, si después de esta consideración todavía  encontramos situaciones  en nuestra vida que nos siguen asfixiando, pues es el momento de tomar una decisión, ¿Es el empleo lo que te desagrada? ¿Es tu matrimonio lo que te tortura? ¿Es tu estilo de vida lo que te deprime?, pues es el momento de hacer cambios, no tenemos que esperar a los 65 años para que esos cambios se presenten por si solos, NECESITAMOS TOMAR CONTROL DE NUESTRA VIDA, DE MANERA INMEDIATA.

La recomendación es que esos cambios se hagan en función de orientar nuestras actividades y nuestras relaciones de acuerdo a la la persona que queremos ser, dejar de lado lo que deseamos  tener y hacer,  y enfocarnos en SER, con esto en la mira será más fácil hacer  las actividades cotidianas de nuestra vida, pues tendríamos un empleo o actividad económica que además de generarnos ingresos nos proporcionaría satisfacción personal, y lo mismo con las relaciones, pues al ser una persona dispuesta a ser útil , nuestras relaciones se tornaran más armoniosas.

Obrando así,  podemos adquirir la experiencia necesaria para la etapa de jubilación, ya sería un  hábito para nosotros el vivir plenamente desde muy temprana edad, ya no estaremos esperando el momento para desprendernos de cargas no deseadas, aprenderemos a vivir intensamente  cada momento  de nuestras vidas sabiendo agradecer por cada persona que conozcamos y cada segundo vivido, y al final, llegar a la edad de retiro,  con la experticia de poder vivir la última etapa de nuestra vida felizmente, viviendo como jubilado antes de cumplir la edad de retiro, dejando huella y un buen  ejemplo a seguir.

“El problema de nuestra época consiste en que sus hombres no quieren ser útiles sino importantes”

Winston Churchill


Homero López
HLOPEZASESORES.BLOGSPOT.COM 



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